DON ALFREDO

Las tradiciones, si se transmiten, son llamas que nunca se apagan.

Ubicado en el número 122 de la Via Garibaldi, ocupando la parte más antigua del casco antiguo, como una sucesión de fachadas blancas y elegantes de mansiones, se encuentra el lugar de nacimiento de Don Alfredo.
Un bed and breakfast inaugurado el 17 de junio de 2019, una antigua mansión de la familia Quaranta, farmacéuticos profesionales desde al siglo XIX que se ha transmitido hasta nuestros días. Completamente restaurado por el Dr. Augusto Quaranta, un joven farmacéutico, así como un descendiente, junto con su hermana, la Dra. Raffaella Quaranta, del viejo Don Alfredo Quaranta. Amueblada por Valentina Camedda, esposa del joven emprendedor, quien pintó todas las puertas de la finca y quien buscó, junto con Silvana (madre de Augusto y Raffaella) cada una de las piezas de aquella época e revivió lo poco que quedaba de la familia.

¿Pero, quién era este don Alfredo? Don Alfredo era el bisabuelo de Augusto y Raffaella, quienes llegaron a Taranto a principios del siglo pasado, transfiriendo allí su farmacia, concretamente desde Carbonara (Bari). En este edificio vivían Clelia (la bisabuela), sus hijos (incluyendo el abuelo Nicola), el factótum Nicolino y el ama de llaves Apollonia.

Desde 1964, con el traslado de la farmacia a la Via Cesare Battisti, donde todavía se encuentra hoy en día, el edificio heredado por los primos del padre de Augusto, se alquiló pero luego permaneció deshabitado durante algún tiempo.

Siendo un joven muy apegado a las tradiciones, hace unos 20 años les pidió a su padre, el Dr. Francesco Quaranta, y a su esposa Silvana que lo compraran para luego reformarlo, contribuyendo así al renacimiento de la isla. La elección del nombre sólo podría ser Don Alfredo, considerando que entre los tres hijos de Augusto y Valentina, además de Francesco (el primogénito) y Federico está el pequeño Alfredo Quaranta, quien ya expresa su intención de llevar adelante la tradición, gestionando y preservando el antiguo edificio familiar.

 

A Francesco, Federico e Alfredo.
Mamá y Papá

VALENTINA

El ama de casa, la que amuebló Don Alfredo con gran gusto, cuidando de cada detalle y reviviendo en cada departamento el alma del personaje que le dio el nombre.

AUGUSTO

El amo de casa y nieto del Don Alfredo original, autentico nativo de Taranto, quiso con fuerza sacar a la luz este edificio que siempre ha pertenecido a su familia, apostando también por el renacimiento del Casco Antiguo.

OSVALDO

Con la sonrisa siempre impresa en la cara y la energía de un volcán, Osvaldo es el “empleado de todo servicio” del b&b. Su especialidad es dar la bienvenida a los huéspedes, logrando que éstos se sientan siempre como en casa de inmediato.

VITA

Nacida y criada en el Viejo Taranto, nadie conoce todos los secretos de la isla mejor que ella. Al igual que Apollonia, es la verdadera “gobernanta” del b & b, que se ocupa de las distintas tareas, desde las faenas del hogar hasta el cuidado de los huéspedes, para satisfacer todas sus necesidades.